Según el reporte de la Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas, durante octubre del 2008 la afluencia de turistas bajó un 10.2% con respecto al promedio habitual. Esta es la peor caída desde septiembre del 2001, luego del atentado a las Torres Gemelas, en que se registro una baja de 14.1% de visitantes con respecto al promedio mensual.
Los ingresos de los casinos de Las Vegas cayeron durante el mes de octubre un 26%, y las ganancias llegaron a 475 millones de dólares, muy por debajo de la cifra habitual. Más aún, durante la Global Gaming Expo - G2E 2009, los casinos no mostraron un gran movimiento de público, con excepción del Wyn Resorts.
Los operadores de casinos son sólo un sector del turismo que se ve afectado por la crisis económica. También los restaurantes, bares y pequeñas salas de juego se han visto afectados, al punto de que muchas de ellas se encuentran en venta. A esto se suma el problema de las casas que cambian de mano (o simplemente están en venta), por el problema generado por las hipotecas y las tasas de interés.
Las personas que viven y trabajan en Las Vegas también se ven afectadas por la merma en la afluencia de público a las salas de juego.
Peor aún, aunque los empresarios de Las Vegas estén buscando la forma de renovar sus negocios para salir de esta crisis, deben enfrentar la serie competencia que están ejerciendo otros sitios de Estados Unidos y también del extranjero. Uno de los recursos es ofrecer habitaciones de lujo en paquetes turísticos de bajo costo. Pero este recurso no es privativo de Las Vegas, ya que lo mismo hacen los casinos de Atlantic City. Y además deben competir con sitios como el Hard Rock de Tampa, donde se ofrecen juegos de casino como el baccarat, Poker y blackjack. El “Estilo de juego Las Vegas” se ofrece ahora en muchas ciudades del país, por lo que ya no es necesario trasladarse hasta allí para poder disfrutar de una vibrante noche de juego: mucho más cerca de casa, gran parte de los estadounidenses tienen ahora las mismas posibilidades de juego que brinda Las Vegas.
La baja del turismo comenzó en julio, con un 5%, hasta trepar al 10% en octubre. Ese mismo mes, la ocupación hotelera descendió un 8.5% y se estima que lo mismo sucedió el resto de los meses hasta fin de año, aunque aún faltan las cifras oficiales. Sin apelar a las estadísticas, una simple recorrida por lugares como el Bellagio y el Hard Rock, mostraban poco o nada de clientes, incluso en los centros comerciales.
Seguramente los operadores de Las Vegas deben estar buscando el recurso salvador que, si bien no cubrirá el déficit actual, levantará los ánimos y las cifras de dinero en danza. Se dice que en Nevada estarían pensando en bajar el límite de edad permitido para los juegos de azar, de 21 a 18 años. El mercado potencial en ese rango de edad es muy amplio y se sabe que hay muchos chicos y chicas en ese rango que ya juegan al poker, en salas de juego reales o por internet.
Los casinos de Las Vegas apuestan a que este grupo de clientes comerciales, querrán algo más que juegos recreativos, y a ellos apuntan para ofrecerles Tragaperras, dados y ruleta, entre otras opciones.







