Un juego muy especial es el juego de bingo que es posible hallar en lugares diferentes y con fines muy distintos uno de otros. Aquellos lugares más frecuentes de encontrar juegos de bingo son las salas de apuestas virtuales o físicas, pero resulta posible encontrar en iglesias o en actos benéficos.
Las posibilidades múltiples de estas salas de juego se dan en que tiene reglas sencillas y en el carácter social que históricamente se le ha adjudicado. En función de su versatilidad ciertos colegios lo usan para la enseñanza del lenguaje o las matemáticas. En el caso del lenguaje por ejemplo se utiliza una metodología en la que se cambian las letras por números. De forma reciente se ha podido conocer la existencia de un bingo muy especial que se usa con los niños para fines didácticos, esto es el bingo musical.
En el cartón de bingo se pueden encontrar diversas notas y en lugar de vocearse un número el profesor va a hacer sonar una nota determinada en un instrumento. El mayor desafío para el niño va a ser descubrir cuál ha sido esa nota para poder registrarla en el cartón. El premio se lo lleva el ganador y éste es en general, simbólico y sin valor económico siempre.
La idea central de esta modalidad de juego es agudizar el oído de los pequeños músicos con entretenimiento y de una forma didáctica cuyo premio principal es la satisfacción así como el poder reconocer a los otros.







